Brooklyn Bridge: El puente que une Manhattan y Brooklyn


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Puente de Brooklyn: Qué ver, historia y qué hacer

Brooklyn Bridge: El puente que une Manhattan y Brooklyn

Entre los rascacielos, las avenidas y el bullicio de la gran manzana, emerge una gran construcción sobre las aguas del East River. Se trata del Puente de Brooklyn y con sus inmensas torres de granito y sus gruesos cables de acero lleva casi un siglo y medio ejerciendo de punto de conexión entre Manhattan y Brooklyn a millones de de turistas y neoyorquinos, que lo recorren diariamente a pie, en bicicleta o en coche, y lo han convertido en uno de los lugares más icónicos, visitados y admirados de la ciudad debido a su particular estructura y a las maravillosas vistas de Nueva York y Brooklyn que ofrece.

Puente de Brooklyn Nueva York

John August Roebling, el hombre detrás de la idea

Nacido en Alemania en 1806, este ingeniero industrial que estudió en Berlín emigró a Pensilvania cuando tenía 25 años y en Harrisburg encontró trabajo como ingeniero civil. Allí promocionó el uso del cable metálico para este tipo de construcciones y estableció con éxito una fábrica cable.

Al mismo tiempo que sucedía esto, Roebling comenzó a ganar reputación como diseñador de puentes en suspensión, que hasta ese momento tenían grandes fallos de estabilidad bajo condiciones de fuerte viento o sosteniendo mucho peso. El ingeniero alemán consiguió crear una estructura de red agregada a cada lado de los puentes que hacía que su estabilidad fuera mucho mayor. Con este modelo, Roebling salvó los pasos elevados del río Ohio en Cincinnati, del Niagara, y el de Nueva York.

Historia del Puente de Brooklyn

Tras el buen hacer del ingeniero alemán y su creciente reputación, en 1867 el Ayuntamiento de Nueva York decidió aprobar el plan de Roebling para construir un puente colgante sobre el East River que conectara Brooklyn y Manhattan. Sería el primer puente colgante de acero del mundo y el más largo: 487 metros.

Dos años más tarde, en 1869,y justo antes de que comenzara la construcción, Roebling tuvo un accidente mientras trabajaba en el East River: un bote le aplastó los pies y a las tres semanas murió de tétanos. Su hijo Washington A. Roebling se hizo cargo de la obra, ya que había ayudado a su padre a diseñar el puente.

Más de 20 muertos durante su construcción

Al fallecimiento del diseñador del puente se sumaron unos 20 o 30 más. Aunque no existen cifras oficiales, se sabe que algunos trabajadores cayeron desde los más de 84 de metros de altura de las torres del puente de Brooklyn, otros tantos fueron alcanzados por los escombros que desprendían las obras en el East River y que decenas de personas, incluido Washington Roebling, contrajeron enfermedades degenartivas que les terminaron postrando en una cama.

24 de mayo de 1883, el día de su inauguración

Puente de Brooklyn Nueva York

Tras este inicio y desarrollo de las obras tan abrupto, el 24 de mayo de 1883 se inauguraba oficialmente el Puente, con una ceremonia que el ya entonces relevante New York Times describió, en referencia a Brooklyn, como "El mayor día de gala de la historia del suburbio".

A la ceremonia acudieton los más importantes cargos políticos de la época, acompañados de de tropas militares y una banda de música.

Cuando llegaron a la torre del lado de Manhattan una serie de cañonazos a su paso les dio la bienvenida. Tras ello, numerosos discursos y una exhibición de fuegos artificiales dieron el pistoletazo de salida a la apertura al público de la nueva joya arquitectónica de Nueva York. El Puente de Brooklyn se abrió a la medianoche y durante las primeras 24 horas, más de 150.000 personas lo cruzaron.

Una semana después, llegó la tragedia

En el Memorial Day de 1883, cuando más de 20.000 personas se encontraban en el Puente, se extendió un rumor que decía que la construcción iba a colapsar y el pánico se apoderó de los allí presentes. Fallecieron 12 personas aplastadas en una de las escaleras, y otras aparecieron ensangrentadas e incluso desnudas.

Hasta 1911, cruzarlo costaba dinero

En el momento de su apertura, cruzar Brooklyn Bridge costaba un penique si querías hacerlo a pie, 5 centavos si lo hacías a caballo, y 10 centavos  si querías cruzar de Manhattan a Brooklyn en carruaje. Los animales de granja tenían permitido cruzar al precio de 5 centavos por vaca y 2 centavos por oveja.

En 1891, tras la presión de los grupos de turistas y asociaciones de vecinos, el peaje peatonal fue suprimido, y en 1911, bajo el mandato del alcalde Gaynor, también se hizo lo propio con el peaje de la carretera.

El puente conectaba dos ciudades diferentes

En el momento de la apertura del Puente, Brooklyn era la cuarta ciudad de Estados Unidos en número de habitantes, solo por detrás de Nueva York, Chicago y Philadelphia, y destacaba por una importante industria de productos manufacturados, numerosas iglesias y colegios y una baja criminalidad.

Brooklyn Bridge en la actualidad

La "Octava maravilla del mundo", como es denominada por numerosos arquitectos e ingenieros, se ha convertido en uno de los lugares más fotografiados y filmados del planeta. La industria de Hollywood siempre lo ha mirado con especial atención, y superproducciones como Spiderman o Godzilla tienen escenas entre su estructura metálica, y artistas como Andy Warhol o Henry Miller también han puesto sus ojos en el Puente.

Puente de Brooklyn Nueva York

Si para artistas de cualquier disciplina siempre ha sido una inspiración desde su creación, qué decir de lo que representa para los turistas. Estamos ante uno de los lugares más fotografiados de Nueva York. Sin duda alguna es el lugar ideal para los Primos que quieren hacer sus pinitos con la cámara, ya que nos ofrece vistas maravillosas. Si durante el día estamos ante un lugar con un enorme bullicio y trasiego de coches, bicicletas y de gente, en el que numerosos artistas callejeros intentan captar la atención de los turistas, por la noche se convierte en uno de los puntos más tranquilos, y el alumbrado nocturno del Skyline de Manhattan se convierte también en un lugar ideal para jurar amor eterno o sacar el lado más sentimental.

Puente de Brooklyn Nueva York

A los pies del puente existen embarcaderos que tienen miradores y nos permiten observar la grandilocuencia de la estructura metálica y las torres situadas en Brooklyn y Nueva York desde abajo, por lo que también es recomendable darse una vuelta por aquí para intentar captar la instantánea perfecta, aquella que pervive en el papel pero también lo hace en nuestra mente. También, como ya te contamos en este post, desde algunas zonas de la ciudad, como el barrio de Dumbo, podemos ver el Puente de Brooklyn de una forma impresionante.

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